La película se ha ganado la atención del público no solo por su trama, sino por las apariciones de actores peruanos. Con comentarios a favor, la crítica no se ha hecho esperar.

El estreno de No mires arriba, la nueva película de Netflix con Leonardo DiCaprio, Jennifer Lawrence, entre otras caras conocidas de Hollywod, se ha robado la atención de los espectadores, quienes ya la han colocado como una de las más vistas en el streaming.

A su satírica trama, con crítica social de acompañamiento, debemos sumar la participación fugaz de dos actores peruanos: André Silva y Ramón García. Con comentarios a favor, las duras críticas a sus apariciones no se ha hecho esperar.

Con la primera llegada de Don´t look up a las salas de cine a principios de diciembre, espectadores quedaron sorprendidos al notar la aparición de André Silva, conocido por ser parte de series y telenovelas peruanas. Ya con el filme en Netflix, su actuación se masificó, así como la de Ramón García, intérprete con una trayectoria digna de ser reconocida.

Si bien el público, en gran medida, ha resaltado y saludado sus apariciones, hay otros que la critican, la minimizan y se burlan. Es cierto, no interactúan con los ganadores del Óscar, Leonardo DiCaprio, Jennifer Lawrence o Meryl Streep, pero el hecho de que dos peruanos sean considerados para una película con un reparto de lujo, es de reconocer.

Los desafortunados comentarios y críticas no solo han logrado que se hable de ellos en redes sociales, sino que No mires arriba se posicione como la película más vista en Netflix Perú. Sí, salieron como extras, pero, ¿desde cuando está mal serlo?

Muchos dirán que la crítica forma parte del trabajo de un actor, pero cuando los comentarios pasan a la ofensa es que algo está mal. Recordemos qué sucedió con Magaly Solier en el 2010. La actriz fue parte de la gala de los Óscar de dicho año por La teta asustada, un logro para un país donde el cine nacional en ese entonces no era tan diverso.

Las criticas no pararon y más allá de enfocarse en su interpretación, los mensajes fueron hacia ella, su ropa y su forma de hablar. Situación similar vimos cuando fue parte del Festival de Cannes, donde esta vez no fue el público, sino dos conocidos actores peruanos quienes se burlaron en televisión de Solier con frases racistas.

Es así como tras leer comentarios sobre André Silva y Ramón García que van de “solo fueron extras” a “ni siquiera hablaron, solo aparecieron segundos”, es bueno empezar a analizar y entender por qué nos cuesta tanto reconocer el logro ajeno. ¿Por qué se nos hace difícil admitir que el triunfo puede ser de otro?

Lo que vemos con Silva y García en No mires arriba es quizás el primer paso para que otros también tengan su oportunidad, una que muchos buscan, pero que tras años de intentarlo, finalmente no lo logran.